Acordeón de sueños

julio 5, 2020

Aquí voy a describir el proceso de elaboración de un “acordeón de sueños ilustrados”, 
desde la recopilación de los sueños hasta su publicación.

¿Cómo se hace un acordeón?

Para hablar del proceso de elaboración me resulta más fácil abordar uno que está en su fase inicial. En el caso de los ya publicados, no sabría por dónde empezar.

El acordeón que nos ocupa será el número 43 de la serie. Recordemos que cada acordeón reúne seis sueños de niñas y niños de x ciudad, y que está enteramente ilustrado por un dibujante. Podrás encontrar referencias de varios acordeones de sueños en la magnífica galería de “Publicaciones en forma de acordeón” desarrollada por Stephen Perkins.

Hay varias ideas que me impulsan a publicar sueños: 1) El sueño, por naturaleza volátil, se vuelve tangible y perdurable al publicarlo. 2) Es un trabajo de colaboración entre niños e ilustradores, donde también participa un recolector de sueños que al mismo tiempo desempeña el papel de editor. 3) Los sueños, como sustancia narrativa, tienen su propia personalidad, del mismo modo que la tienen un poema, un relato, una greguería, una novela o x expresión literaria. Contar un sueño requiere de un gran esfuerzo de introspección, memoria y fidelidad hacia la sustancia soñada. Para hacer un relato fidedigno de lo soñado, uno debe renunciar a la tentación de explicarse o interpretar el sueño (mientras uno lo intenta, el sueño desaparece). Dicho esto, tenemos claro que en este proyecto no interesa la interpretación de los sueños, salvo la que hace el dibujante que los ilustra. 4) Las niñas y niños son autores, tanto como los ilustradores que ilustran sus sueños y el recolector que los recopila. 5) Escribir y narrar los sueños es un trabajo de recuperación: la recomendación de escribirlos en un cuaderno equivale a un ¡no tires a la basura ese suéter rojo, aún se puede aprovechar! En suma, estamos en camino de salvar al mundo.

Recolección de sueños

A inicios del 2020 estaba yo en Mazatlán, Sinaloa, México. Allí, recorriendo el extenso malecón en dirección al faro, llegué a una de las escuelas más antiguas del puerto: la primaria Josefa Ortiz de Domínguez, ubicada frente al mar. El lunes 10 de febrero de 2020, a partir de las 9 de la mañana, invité a los grupos de cuarto, quinto y sexto a escribir lo que habían soñado. Recuperamos 69 sueños escritos y dibujados en trozos de papel. En anteriores ocasiones, distintos grupos, en otras ciudades, han colaborado escribiendo y dibujando durante varias semanas o incluso meses, pero esta vez bastó un mañana para elegir los seis sueños que servirán como materia prima e inspiración para realizar un nuevo acordeón.

Cosecha de sueños en Mazatlán, 2020

Origen de los sueños y criterios de selección

Sin importar el lugar del mundo donde los niños viven y sueñan, las pesadillas siempre sobrepasan en número a los sueños “buenos”.

Al elegir el conjunto de seis sueños que conformarán un acordeón, me gusta que haya un balance entre optimismo y pesadilla. Procuro además que sean textos breves que evoquen imágenes. Y, muy importante, me fijo en ésos que, como todo buen relato, me sorprenden, me golpean, me despiertan. Aunque sea durante algunos segundos.

Como todavía nadie ha dicho la última palabra sobre cómo nuestra mente elabora los sueños, con la propia selección del material yo podría generar ideas equivocadas y alimentar tópicos: si quisiera emular la violencia que publican diariamente los periódicos locales, elegiría sólo sueños terribles. Recopilé algunos que apenas se diferencian de las escabrosas notas de la prensa roja. Esta selección fomentaría la idea de que en Mazatlán todos los niños viven atormentados.

En lugar de eso podría, en un ejercicio de optimismo, elegir sólo aquellos sueños que hablan sobre mundos hechos de dulce y corazón, para reflejar una infancia idílica y querida.

Por fortuna, no busco reflejar ninguna idea premeditada y es el propio material el que me guía en la selección…

Continuará

Leire Urbeltz

noviembre 19, 2020

© Leire Urbeltz, 2020

Soñé que me fui muy lejos y no regresé. (Cinthya, 11 años/ San Sebastián Teitipac, Tlacolula, Oaxaca, México)

Entrevista tecnicolor con Leire Urbeltz

Pregunta: Roger Omar. 2/Nov/2020.

Leire Urbeltz

-¡Hola Leire! Has viajado y vivido en otros países pero has regresado y reconectado con tus raíces. Desde tu último viaje, ¿cómo ha sido el proceso de readaptación a la propia tierra? ¿Por qué has elegido ilustrar el sueño de Cinthya?

¡Hola Roger! No lo puedo negar, para mí volver es siempre lo más difícil. En primer lugar porque me despido de las personas con las que durante el viaje he tenido un relación intensa sin la certeza de volver a verlas. En segundo lugar porque cuando he viajado sola la conexión conmigo misma ha sido muy profunda y esto sumado a la humilde observación de otra cultura, ha sido el detonante de grandes transformaciones internas. Al volver, me ha parecido como si el tiempo se hubiera congelado; he seguido siendo la Leire de siempre con sus inseguridades, la que vive en una pequeña ciudad con una cultura muy arraigada donde ser mujer y viajar sola no sé hasta que punto está del todo integrado. Creo que la gente que forma parte de tu rutina diaria en el origen, no se imagina que está en tu corazón cada día del viaje. Siento que para algunas personas la mujer que viaja sola es despreocupada, demasiado desapegada, individualista y tiene ideas raras que no interesan. ¡La verdad es que me han dicho de todo! Jaja. Hay relaciones que desaparecen y poco a poco te vas quedando con 3 amigues y da gracias. Así que el proceso de readaptación a la propia tierra es largo y no exento de retos. Sobre todo porque al mirar hacia tu casa desde tan lejos y durante tanto tiempo coges una mayor perspectiva… Entiendes a tu comunidad también como una heredera de los conflictos de la guerra, con heridas que todavía están sin sanar. La sacas del ombligo de tu mundo y sitúas a tu ciudad a la deriva en un universo que, después de largos viajes, tampoco te parece tan grande, e intentas armonizar tu experiencia con la de las personas que te rodean. En realidad reconozco que me da un poco de envidia la gente que no ha sido infectada por el virus de la curiosidad por conocer este mundo, supongo que a elles cuando les afectan sus emociones negativas no les entra la desorientadora idea de irse lejos y no regresar, como en el sueño de Cinthya.

-Tu dibujo podría ser también la ilustración de un viaje astral. ¿Se parece en algo a tus sueños?

Curiosamente creo que en mis sueños estoy mucho más en el cuerpo. Mis sensaciones tienen más que ver con lo físico: nadar sobre inmensos volúmenes de agua, volar a gran velocidad, sostener en equilibrio una línea recta e infinita trazada con un lápiz, beber de aguas negras… Es al despertar cuando mi mente busca penetrar mundos irreales, formas alteradas de la realidad y colores brillantes. Si alguna vez he tenido alguna experiencia que se pueda asemejar en cierto modo a un viaje astral, ha sido despierta.

-¿Cómo son tus sueños? ¿Aparecen escenas o personajes que, por reiterativos, son ya familiares para ti? ¿Te revelan los sueños aspectos nuevos sobre ti? ¿Eres parecida a la Leire del sueño o te percibes de otra manera?

Algunas veces, personas que he conocido en diferentes partes del mundo se juntan en un mismo lugar, que a su vez es una amalgama de diferentes espacios que he visitado. Otras veces, la mayoría, a pesar de parecer muy reales, los personajes de mis sueños son totalmente desconocidos para mí. Es como si mis sueños fuesen una fuente infinita que crea rostros que nunca he conocido. Al menos no en esta vida. En ocasiones mis sueños me revelan aspectos de mí que me desagradan. Es como si iluminasen sombras con las que he de trabajar al despertar. No me gustaría sentirme identificada con esa Leire, aunque sé que esas caras de mi personalidad también son reales. Otras veces en mis sueños se manifiesta una gran capacidad resolutiva, es como si me dieran las claves para solucionar mis quehaceres. Me despierto con las ideas claras, con la sensación de ¡Eso es! Aunque quizás ni siquiera recuerde el sueño. Es más bien una sensación.

-¿Influyen tus sueños tu realidad y tu trabajo como artista? ¿De qué manera?

Además de los aspectos sombríos que en sueños se iluminan como tareas a realizar, creo que de alguna manera inconsciente hay cierta influencia. Recuerdo por ejemplo un día que tenía que madrugar para ir a trabajar al Centro Huarte de Arte Contemporáneo. Al despertar recordaba haber estado soñando con una gran esfera de luz turquesa que se asomaba entre los edificios detrás del centro de trabajo. Al acercarme se iba revelando la forma de una gigantesca cabeza de la estatua de la libertad. Era sólo la cabeza y medía tanto como los edificios del pueblo de cinco o seis pisos de altura. Hasta entonces nunca había pensado en visitar América, y a los cuatro meses estaba aterrizando en Nueva York para pasar un año a deriva entre EEUU y México.

-En el conjunto de tus imágenes percibo una mezcla entre naturaleza y psicodelia. Es decir, en ésta aparece una gallina, un animal rural y simple en apariencia pero depositaria del huevo, con toda su carga cósmica. ¿Hay algo de sentido en esta apreciación? ¿Cómo describirías tus propias ilustraciones?

¡Me encanta que hagas esa apreciación sobre la gallina! Jaja. A decir verdad ha sido un elemento totalmente azaroso, así que en ese sentido debe estar totalmente conectado con lo cósmico. En mi primer gran viaje, a Pekín en 2011, me mostraron el libro que contenía la sabiduría milenaria del I Ching, el cual a través del azar iba a predecir la dirección natural o de menor resistencia al cambio que tomarían las cosas. Creo que este es el libro que mayor influencia ha tenido sobre mis dibujos, de hecho hubo un tiempo en el que lo consultaba para alterar el rumbo de mis composiciones. También conocer la obra de Henry Darger, cargada de los conflictos y traumas de la madurez desde la visión más naif y preciosista, fue un contraste que me causó gran impresión. Mis raíces en la cosmogonía vasca cargada de mitos, símbolos y ritos que beben de las aguas del animismo, y cierta fascinación revivalista de la vida en tecnicolor y las corrientes psicodélicas de los años 60 pueden definir mis intereses a la hora de dibujar. ¡Qué pregunta tan difícil!

-¿En qué te pareces a tus dibujos?

Quizás mis dibujos se parecen más a mi anhelos que a lo que soy. Huidas hacia lo salvaje y desconocido, arcoíris interminables, melancolía de épocas en las que ni siquiera había nacido… Jaja. Creo que son más bien el reflejo de mis deseos.

-¿Recuerdas algún sueño que tuviste de niña?

No recuerdo cuándo empezó… pero tuve un sueño recurrente que se repitió durante muchos años. El sueño transcurría dentro de mi boca donde primero unas pequeñitas semillas iban brotando desde mis papilas gustativas. Recuerdo una sensación de aspereza al arrancarlas con mis dedos. Cuanto más rápido las intentaba eliminar de mi boca, ¡más rápido y más grandes emergían! Hubo un tiempo en el que más que semillas parecían ya frutos. Albaricoques o membrillos pequeñitos quizás.

-¿Se parece la Leire niña a la actual?

Demasiado.

En la ikastola era fácil, el arcoíris era rojo, naranja, amarillo, verde, azul claro, azul oscuro y violeta. Al llegar a casa, ese arcoíris se enredaba en la carta de colores de la lana que los hiladores traían a mis padres.

Parecía interminable: Rojo, rojo Amaranto, rojo Bermellón, rojo Burdeos, rojo Carmín, rojo Escarlata, rojo Teja… Naranja. Naranja zanahoria, naranja salmón, naranja coral, naranja albaricoque, beige… Amarillo. Amarillo cadmio, amarillo limón, amarillo oro, amarillo ámbar, amarillo indio… Verde. Verde esmeralda, verde Jade, verde pistacho, verde oliva, verde militar… Azul. Azul cobalto, azul turquesa, azul cyan, azul celeste, azul marino, azul añil, azul Klein, azul de Prusia… Violeta. Violeta lavanda, violeta malva, violeta púrpura, violeta amatista…

Mi padre y mi madre siempre estaban ocupadísimos con la lana, mientras mi hermana y yo veíamos desde poco más de un metro de estatura cómo cientos de colores daban salto tras salto desde lo mecánico a lo manual por encima de nuestras cabezas. Se parafinaba la lana, se diseñaba la chaqueta, se tomaban las medidas a las señoras, se tricotaba, se vaporizaba, se cortaba, se sobrehilaba con la Overlock, se cosía con la remalladora, se remataban los detalles, se hacían ojales, se abotonaba, se planchaba… la lana de colores era la prioridad y se extendía ante nosotras como en un mundo de fantasía donde siempre había que mantenerse ocupada.

De alguna manera la Leire niña aprendió bien la tarea, se refugiaba en los colores para mantenerse a salvo de las dificultades del día a día. Igual que lo hace ahora.

Leire disfrazada de arlequín y su hermana Araitz de Momotxorro, durante el carnaval vasco de Yesa, en 1991. Sobre la chimenea, su conejito Ignoto.

-Cuéntame un sueño reciente.

Estaba en Sofia, Bulgaria. En realidad parecía Austin, aunque las casas tenían un piso más de altura que en Texas. La ciudad estaba llena de gente porque se celebraba una Bienal de arte que ocupaba muchísimos espacios expositivos. Yo visitaba galerías hasta que me cansaba de saludar a gente. Entonces en un parque circular que se elevaba en una pequeña montaña descubrí que si subías a cuatro patas, los ornamentos del suelo se convertían en pequeños seres muy tímidos que se sonrojaban al escuchar tus pensamientos. Si los tocabas, se movían a pesar de estar hechos de piedra y cerámica.

Anja Sušanj

agosto 4, 2020

© Anja Sušanj , 2020

Sanjala sam da su na prozorima moje kuće leteći lavovi. Nisam znala što da radim. Protrčala sam kroz kuću, skočila s balkona i sletjela na madrac. (Itzel, 8 god/ Španjolska)

Undulating interview with Anja Sušanj

13/July/2020

-Hi Anja! Why did you choose to illustrate Itzel´s dream? There was just something about the flying lions that sounded whimsical to me and I wanted to depict them. I also immediately “saw” a star-crossed sky, which I love to draw, so it was a no-brainer, really.

-You created a wonderful image that is like a dream itself. Can you describe your first ideas and how they developed into the final version? I made a lot of sketches, and my first ideas consisted of a more straightforward approach – having a little girl in front of giant windows on which there were lions, with drapery, armchairs, other elements typical of a living room/bedroom. As it’s a dream, I wanted to play with the composition and really break away from the first visual association I got – which was the frontal scene described above. She never mentions how many lions, we only know it’s more than one, so in the end I decided on an ornamental approach.

-In your illustration the lion appears in various forms. We see the constellation of Leo in the middle of some sphinxs-like lions. Is this approach to the dream inspired by the mythology of the “winged lion? Actually, I was mostly motivated by the composition – meaning, I wanted the finished piece to function both through storytelling (by depicting Itzel’s narrative) and as a design piece, that is almost pattern-like and has a reduced colouring and is very symmetrical in many ways. I wanted the lions to feel otherworldly, so I made them stiff and in mirroring positions, almost like living statues, that feel both real and unreal at the same time. I realise the blue ones are sitting like the sphinx, but the reference is only visual, as their stiffness was crucial for me. Also, I wanted the whole scene to feel odd and somewhat uncomfortable, but not necessarily something that will strike fear.

-How would Anja kid have reacted to the flying lions? This is a tough one – I think she would have loved the idea of flying lions, she’d have assumed they all talked as well and would have chatted away. She’d also probably try to make them fly her somewhere, she wanted to see everything up close. She’d think of them as a bit mischievous, but wouldn’t be afraid. As an adult woman, I’d probably be much more cautious.

-Do your dreams influence you in any way? Have you ever recovered dream characters or events to portray in your illustration work? Oh, yes, actually – especially when I was younger – I used to come up with stories that were often based on dream sequences. My dreams are quite vivid, when I do remember them, so oftentimes whole worlds and characters would emerge from them. I wouldn’t say my dreams influence me, but as I’m quite the analytical person, when I do remember them I tend to really dive into them to draw out as much creative juice as I can. I don’t believe dreams are more than a sum of our experiences and general thoughts, but they do end up being quite a good source for whimsical storytelling.

-If we could enter into one of your actual nightmares, what would we see? Probably a lot of insects, as I’m a bit entomophobic.

-Is there any childhood dream or nightmare that you remember until now? I remember some, but there’s one that really stuck with me, as it was recurring.
It’s mostly just an instant, not a whole narrative, of a woman with a cat’s head and tail, wearing some unknown formal wear and with huge wings resting peacefully on her back. She’s standing on a moving bridge, made of rope and wood, hanging over an abyss. The sky is tinted green pink, but the abyss is dark purple and it feels like a moving, dense fog. Still, she isn’t looking at it, she is staring right in front of her, at a point we cannot see, as we’re facing her instead. We cannot turn and don’t know what’s behind us. She seems tense, although her face is expressionless. After a few long, strained moments, she just jumps and takes flight. We don’t know where she went and are only left with the moving bridge, that’s slowly undulating back into immobility.

Funnily enough, only when I was half-way through writing this I realised she is a flying cat and that I chose to write about a dream that has a similar figure to Itzel’s!

-Do you know any Croatian tradition or popular belief about dreaming? There are some, this one the most coherent of all: Mora is the croatian word for nightmare (cro. noćna mora – night mare) and it references a creature that enters one’s bedroom through a keyhole, disguised as a moth, and sits on the chest of the person asleep (sometimes in cat form, sometimes as a beautiful woman), which makes it difficult to breathe. It is believed she would drain the energy of the person asleep, leaving them weak and breathless. This belief is found not only in slavic, but other mythologies, with somewhat different details, but where I come from she tends to take the form of a cat. She is also sometimes connected to Morana, a slavic deity.

-Please tell a recent dream of your own. Recently, I’ve been dreaming of a house.

It’s not your average two-storey family home, mind you, but a huge, possibly endless, conglomerate of merged hallways, walls and towers. It’s mostly made of white wood, a bit gothic in nature, with bridges and stairs, and endless rooms – it feels impossible to map.

Like a paper collage animated in real time, it’s a fixed place that somehow keeps changing shape and form all the same; a place that sometimes houses endless meadows, and is simultaneously just a square empty room. The walls are thick, but sometimes they aren’t, sometimes they are glass, and sometimes there are none at all. At times, the staircases lead somewhere, but most times they go nowhere. Every so often there is a whole city there, crowded, with roads, and people, and laughters, and lives, only for it to become an empty space, quiet and bright and too big for just one person.

It’s a house that’s in constant flux, impossible to map, the very epitome of change, as it’s always the same, and yet always different. There is no mold that could fit it.

I know it very well, its halls feel ancient and familiar to me. Yet, when I walk through them I never know what I’ll find going through a door. I meet people there I do not know, and find places I have long forgotten existed.

This house stands tall within nothing and everything, it has a waterfall up in one tower that never reaches the bottom. I’m not even sure there is an end to it for the water to reach. It only sort of disperses itself in thin air, midway.

I’ve recently been dreaming a lot about this house, its halls feel new and exciting to me, yet when I walk through them, I know every bit, every detail, every shape.

I know this house very well, and not at all.

Huge thanks Anja! No problem Roger, thank you!


-¡Hola Anja! ¿Qué te motivó a ilustrar el sueño de Itzel? Los leones voladores tienen algo enigmático que me apetecía explorar. También vi de inmediato un cielo estrellado, cosa que me encanta dibujar. No dudé.

Itzel, 8 años

-Sin ceñirte estrictamente al texto original, creaste una ilustración que por sí misma es un sueño. ¿Cuáles fueron tus primeras ideas y cómo progresaron hacia la imagen final? Hice muchos sketches y mis primeras ideas eran algo más literal, con la pequeña soñadora frente a unas ventanas gigantes donde había leones… y cortinas, sillones y demás mobiliario típico de una habitación. Al tratarse de un sueño, preferí jugar con la composición y alejarme de las primeras asociaciones visuales y de la escena frontal que antes describí. La niña no mencionó cuántos leones había. Sabemos que hay más de uno, así que al final decidí hacer algo ornamental.

-El personaje del león adopta en tu dibujo varias formas: en la parte central vemos la constelación de Leo, escoltada por leones alados en posturas de esfinges. ¿Asocias tu interpretación del sueño de Itzel con la mitología? No tanto. Me motivaba más trabajar en la composición. Quería que la pieza tuviera una doble función: narrativa (que contara el sueño de Itzel) y ornamental (casi como un patrón, simétrico en muchos sentidos y de color limitado). Quería dar a los leones una apariencia sobrenatural, así que los dibujé rígidos y en posiciones de espejo, casi como estatuas vivientes, reales e irreales a la vez. Es cierto que los leones azules están sentados como esfinges, pero dicha referencia es sólo visual, para mostrar una rigidez que consideré crucial. También quería que toda la escena se sintiera extraña y algo incómoda, pero no espantosa.

-¿Cómo habría reaccionado la Anja niña ante los leones voladores? Es una pregunta difícil. Creo que le habría encantado la idea, habría asumido que hablaban y se hubiera puesto a platicar con ellos. Probablemente habría tratado de que la llevaran volando para ver el cielo de cerca. Los leones le habrían parecido algo traviesos, pero sin asustarla. Ahora, como mujer adulta, sería más cauta.

-¿Te influyen tus sueños de alguna manera? ¿Los has dibujado alguna vez? Sí, especialmente cuando era más joven acostumbraba crear historias a menudo basadas en secuencias soñadas. Mis sueños son intensos. Al recordarlos brotan personajes y mundos nuevos. No diría que me influyen porque soy muy analítica, pero me sumerjo en ellos y les saco tanto jugo creativo como pueda. No creo que los sueños sean más que una suma de experiencias y pensamientos globales, pero resultan un excelente recurso para contar historias fantásticas.

-Si entráramos en una de tus pesadillas, ¿qué veríamos? Probablemente muchos insectos, porque soy algo entomofóbica.

-¿Hay algún sueño o pesadilla infantil que recuerdes hasta la fecha? Recuerdo algunos sueños, pero hubo uno recurrente que se ha quedado conmigo. Es apenas un instante, no una trama completa, sobre una mujer con cabeza y cola de gato, con una indumentaria desconocida y formal y unas alas enormes descansando plácidamente en su espalda. Está de pie en un puente hecho de madera y cuerdas, colgando sobre el abismo. El cielo está teñido de rosa verdoso pero el abismo es de un morado intenso. Flota una niebla densa. La mujer gato tiene la mirada fija al frente, en un punto que nosotros no vemos porque está detrás nuestro y no podemos girarnos. Parece tensa, aunque su cara es inexpresiva. Después de varios instantes largos y tensos, salta y emprende el vuelo. No sabemos a dónde fue y nos quedamos a solas frente al puente, que se mece suavemente hasta quedarse inmóvil.

¡Mira qué curioso! Cuándo había escrito la mitad de la respuesta, me di cuenta que soñé con una gata voladora, un personaje parecido al león volador del sueño de Itzel.

-¿Conoces en Croacia alguna creencia popular relacionada con el mundo de los sueños? Algunas. Hablaré de la más coherente. “Mora” es la palabra croata para “pesadilla” (cro. noćna mora – night mare), y hace referencia a una criatura que, disfrazada de polilla, entra al dormitorio por la cerradura y se sienta sobre tu pecho mientras duermes (a veces adopta la forma de un gato, otras veces es una hermosa mujer), dificultando tu respiración. Se cree que drena tu energía hasta dejarte debilitado y sin aliento. Ésta no es sólo una creencia eslava. Aparece en otras mitologías pero varían los detalles. De donde vengo suele tomar la forma de un gato. En ocasiones también se le asocia con “Morana”, la deidad eslava.

-Cuéntame un sueño reciente. Últimamente he estado soñando con una casa. No es la tradicional casa familiar de dos plantas sino un enorme, quizá infinito, conglomerado de pasillos, paredes y torres interconectadas. Construida casi en su totalidad con madera blanca, un poco estilo gótico, con escaleras y cuartos interminables – resulta imposible trazarla en un mapa.

Como un collage de papel que se anima en tiempo real, es un lugar que está cambiando constantemente de forma; un lugar que por momentos alberga interminables praderas y que al mismo tiempo es sólo una habitación cuadrada y vacía. Las paredes fluctúan entre el grosor y la delgadez, unas veces son de cristal y otras no existen. En algún momento las escaleras conducen hacia algún lugar pero la mayor parte del tiempo no van hacia ninguna parte. De vez en cuando hay una gran ciudad abarrotada, con caminos, gente, risas y vidas… que se transforman en un espacio vacío, silencioso, brillante y muy grande para una sola persona.

Es una casa que fluctúa constantemente, imposible de mapear, la epítome perfecta del cambio, siempre igual y siempre distinta. No hay un molde que pueda contenerla.

La conozco muy bien. Reconozco sus antiguos salones. Sin embargo, cuando los recorro, nuncá sé qué habrá detrás de cada puerta. Me encuentro con personas desconocidas, con lugares que hace mucho tiempo olvidé que existían.

Esta casa se mantiene erguida dentro de todo y nada. Por una de las torres cae una cascada que nunca llega al suelo. No estoy segura si hay algún fondo que alcanzar porque, a medio camino, la cascada se dispersa en el aire.

Recientemente he soñado mucho con esta casa. Sus salones me parecen novedosos y emocionantes, pero caminando en ellos reconozco cada rincón, cada detalle, cada forma.

Conozco muy bien esta casa y la desconozco absolutamente.

-¡Muchas gracias, Anja! A ti, Roger.

Simon Væth

julio 21, 2020

© Simon Væth, 2020

I nat drømte jeg at jeg døde, men så blev jeg vakt til live igen i templet og så vågnede jeg og gik hjem. (Arlet Marisol/ México)

Rainy interview with Simon Væth

19/July/2020

-Hi Simon! What do you like about Arlet´s dream? I love the indifferent way Arlet tells a dramatic story. And even though the scenery is only described with “the temple”, it still managed to make me curious and get inspired.

-Can you describe the illustration process? I basically went with the first and the best idea. And I chose to do it as a paper cut because the medium, with its silhouette-like style, has a nice mysterious dreamlike quality to it. I sketched the idea on the back of the paper, made some adjustments and then the paper scalpel did the rest of the work, finished up with some digital additions like the background color and the drop-shadow.

-What is so special about paper cut? What does it offer you compared to other illustration techniques? A lot of my regular illustration work is made fully or partially on computer, which is great because the possibilities are so many and you can easily change and correct the illustration. But the possibility to constantly change and correct is also a way of killing the spontaneity and rough qualities of the work. Paper cut is for me a healthy and necessary contrast to working digitally, and I like the simplicity of the look which works great together with my love for the more rough and naive art.

-What makes you connect with your childhood? How different is the kid Simon from the actual one? That´s a good question. It is easy to get disconnected from the feeling of childhood, but things like being outside in all kinds of weather helps to reconnect, especially with the smells. A wet forest or a newly plowed field can trick me back into childhood. Five years ago I addressed my 11 years old self as the guide and tutor for my present self. I was afraid of getting too serious and focused on what other people thought of my work. The 11 years old Simon just did stuff without too much thought on the result and audience, just free childlike curiosity and fast forward.

-Is there anything that you´d like to recover from your childhood? Besides the feeling of infinite time, I would like to recover some of my careless confidence and drive that I had in my childhood.

-Can you recall how your predilection for myths and folklore started as a child? I can’t pinpoint a specific event that woke my interest in folklore, but for as long as I can remember I have been very interested in history, old ruins, burial mounds and so on, and folklore is often linked to places like that.

-What is your relation with dreaming? What are some of the recurrent symbols and characters in your dreams? I like to dream. It’s a free and strange ride on your own subconscious. There are some sceneries and elements that often occurs in my dreams and that is train and bus rides, and buildings with many levels of rooms and cellars all intertwined. Strangely enough my dreams seldom occur in the forest or nature.

-Have you ever turned any of your dreams into something real or material? (A story, a drawing, a phone call, a message) … Not really. But I did sketch down some of my dreams when I was younger, just so I could better remember them. I also had a short period where I wrote them down.

-Is there any dream of yourself (or life event) related with dying and reviving? Luckily I haven’t had any near-death experiences but I do recall a dream I had as an teenager where I died in a car crash and went to heaven. Heaven had a waiting room for the newly dead and it was nicely furnished with Danish design classics. Heaven itself had two sides, the “old heaven” and the “new heaven”. The new one was like a big modern city and the old one was more like an old limestone ruin overgrown with ivy.

-Please tell a recent dream of your own. I had a strange little dream where my little three months old daughter actually was a 15th century late gothic wooden figure. Even though I like old antiques I do prefer the human version of my daughter.


-¡Hola Simon! ¿Qué te animó a ilustrar el sueño de Arlet? Me encanta la indiferencia con la que Arlet relata un evento dramático. Y su breve alusión al escenario, descrito como un “templo”, bastó para despertar mi curiosidad e inspirarme.

-¿Cómo fue el proceso de ilustrarlo? Básicamente me quedé con la primera y mejor idea. Elegí hacer papel cortado porque este recurso, a modo de silueta, tiene una misteriosa propiedad inherente al sueño. Dibujé la idea en la parte trasera del papel, hice algunos ajustes y con el bisturí hice el resto. Concluí añadiendo algunos detalles digitales como el color de fondo y la sombra.

-¿Por qué te gusta tanto hacer papel cortado? ¿Qué te ofrece esta técnica comparada con el dibujo tradicional? Gran parte de mi trabajo de ilustración está hecho parcial o completamente en la computadora, que me viene genial porque son muchas las posibilidades y allí puedo modificar fácilmente el dibujo. Pero la posibilidad de modificar y corregir constantemente mata la espontaneidad y frescura de la pieza. El papel cortado es un contraste necesario y sano a mi trabajo digital. Me gusta su aparente simplicidad, que combina a la perfección con mi amor por el arte más naif y primitivo.

-¿Cómo reconectas con tu infancia? ¿Qué tan diferente eres del Simon niño? Buena pregunta. Es fácil estar desconectado de mis sensaciones de infancia, pero estar en el exterior en todo tipo de climas me ayuda a reconectar, especialmente a través de los olores. Un bosque mojado o un campo recién arado me transportan a mi niñez. Hace cinco años asigné a mi yo de 11 años la misión de guiar a mi yo actual. Tenía miedo de volverme demasiado serio y centrarme en lo que otra gente piensa de mi trabajo. El Simon de 11 años es capaz de hacer cosas sin pensar demasiado en el resultado ni en la audiencia. Equipado de curiosidad infantil e impulsividad.

-¿Hay algo que te gustaría recuperar de tu niñez? Además de la sensación de que el tiempo es infinito, me gustaría recuperar algo de la confianza despreocupada y determinación que tenía entonces.

-¿Recuerdas cómo empezó tu gusto por los mitos y el folklore? No puedo señalar un evento concreto que despertara mi interés por el folklore, pero desde siempre me han interesado la historia, las ruinas, los montículos funerarios… Y el folklore está ligado con esos espacios.

-¿Cómo te relaciones con tus sueños? ¿Reconoces algunos símbolos y personajes recurrentes en ellos? Me gusta soñar. Es un viaje libre y raro por mi subconsciente. Hay escenarios y elementos que a menudo sueño: viajes en tren y bus, edificios con muchos niveles de habitaciones y sótanos, todos entrelazados. Por extraño que parezca, mis sueños raramente ocurren en la naturaleza o el bosque.

-¿Alguna vez has transformado alguno de tus sueños en algo material? (En un cuento, un dibujo, una llamada telefónica, un mensaje) … Cuando era más joven boceté algunos para recordarlos. También los escribí durante un breve periodo.

-¿Has experimentado la sensación de morir y revivir, cómo le ocurrió a Arlet en su sueño? Por fortuna no he tenido experiencias cercanas a la muerte, pero recuerdo un sueño que tuve en la adolescencia, donde moría en una colisión de coche e iba al cielo. En el cielo había una sala de espera para los muertos recientes, y estaba bellamente amueblado con clásicos del diseño Danés. El cielo estaba dividido en dos partes, el “cielo viejo” y el “cielo nuevo”. El nuevo era como una gran ciudad moderna, y el viejo unas viejas ruinas de piedra caliza tapizadas de hiedra.

-Cuéntame un sueño reciente. Tuve un pequeño sueño extraño, donde mi hija de tres meses de nacida era una figura de madera del Gótico tardío del Siglo XV. Aunque me gustan las antiguedades, prefiero su versión humana.

Koizumi Yumi

junio 22, 2020

© Koizumi Yumi, 2020

夢の中でぼくは悪魔に追いかけられ、助けを求め走っていた。でもそこに人はいなくて、ひとりぼっちのぼくを、誰も助けてくれない。携帯電話ももっていないから911にかけることもできない。ぼくは死ぬところだったけど、そこで目が覚めた。

(ハンベルト 9歳 メキシコ)

1/Julio/2020

-¡Hola Yumi! ¿Por qué has elegido ilustrar el sueño de Humberto? Porque cuando era niña yo también soñaba que me perseguían, y era espantoso. Creo que no tuve una infancia tan divertida.

Humberto, 9 años

-¿Soñabas también que te perseguía un demonio? Sí, un demonio con la apariencia de “Maneki-neko” (招き猫), el gato japonés de la buena suerte, ¡pero era enorme! Es un recuerdo terrible, haha.

-Ahora, como mujer adulta, ¿qué apariencia tiene el demonio? Es la voz que suena en mi cabeza cuando pierdo la confianza.

-Cuéntame quién o qué despertó tu gusto por dibujar. Tal vez fue mi madre. Empecé a dibujar con lápices y bolis.

-¿Qué tanto te pareces a la Yumi que fuiste de niña? Somos igualitas. Algo tímidas y nos encanta hablar y dibujar.

-Si construyéramos un parque temático con tus sueños, ¿qué veríamos? Una casa embrujada. La he visitado tantas veces en mis sueños… Navegaríamos sobre un río estrecho metidos en un pequeño bote (sería la versión tenebrosa del “It´s a Small World” de Disneyland).

-¿Hay en Japón alguna creencia relacionada con los sueños? Se llama “Masayume” (正夢). Es la creencia de que los sueños se vuelven realidad. Excepto si los cuentas. Por eso mantenemos en secreto aquellos sueños que deseamos que se hagan realidad.

-¿Qué disfrutas hacer además de dibujar? ¡Ver películas!

-Cuéntame un sueño reciente. Un amigo me daba una botella de licor para una fiesta, yo buscaba un lugar donde enfriarla mientras empezaba la celebración. No sé por qué pero había tumbas en la casa, y finalmente decidía poner la botella en una tumba… No quería que este sueño se volviera realidad, así que por supuesto se lo conté a mi marido.


-Hi Yumi! What do you like about Humberto´s dream? Why did you choose to illustrate it? When I was a child, I also had scary dreams like being chased. I think my childhood wasn´t so fun.

-Did you also dream that a demon was chasing you? Yes, it was “Maneki Neko” (招き猫 ). It´s is cat ornament for good luck in Japan (please google it!), but this was so big! It is a very scary memory, haha.

-What is your idea of a demon now, as an adult? It´s the voice in my head when I lose confidence.

-Who introduced you to drawing? Maybe my mother. I started to draw with pencils and pens.

-How similar is the Yumi kid from your actual self? We´re exactly the same. We´re shy and love talking and drawing.

-If there was a thematic park constructed with your dreams, what would it be? A haunted house. I went there so many times in my dreams… Riding a small boat, down a narrow river (the scary version of “It’s a Small World” in Disneyland).

-Is there any japanese popular belief related with dreams? Yes, “Masayume” (正夢 ). The belief that dreams come true. Except if you tell someone about it, then it´ll never happen. So we keep secret those dreams that we wish to come true.

-What do you enjoy to do besides drawing? Watching movies!

-Please share a recent dream of your own. I received a bottle of alcohol for a party from my friend. I started looking for a place to chill it before the party begins. I don’t know why but there were some graves in the house, and finally I decided to place it in a grave… Of course I don’t want this dream to come true, so I told it to my husband!

Olga Shtonda

junio 18, 2020

© Olga Shtonda, 2020

Мені наснилося, що я був супергероєм, але без надзвичайних здібностей.

(Іван)

Kutoboy

mayo 24, 2020

© Kutoboy, 2020

В моем сегодняшнем сне две соседки моего возраста и я превратились в монстров. И, надо сказать, люди нас боялись, они нас заключили в стеклянные капсулы. А мы хотели их разбить.

(Ракель, 10 лет)

Tarantula Woman

enero 29, 2020

Sainte Maria

enero 9, 2020

© Sainte Maria

29/Sept/2019

-What are your most precious memories from childhood?

I guess I don’t have one big memorable thing. Now I understand that I had a really happy and carefree childhood and the most precious memories are really random and unrelated. Such as baking pies and pancakes with my grandmother, the celebration of the new year and birthdays, memories of early outdoor summer walks when the sunlight and shadow play, the smell in the house, the crunch of the snow under my feet and so on.

-How was your first connection with art as a kid? Did your parents encourage you?

Art has always surrounded me. My dad often painted when I was little, although he was never a professional artist but always dreamed about it. At home there were always paints, brushes, russian orthodox icons, art books with classic paintings. I was never forbidden to draw and my family has supported me in drawing whether the surface was a children coloring book or the wallpaper in the hall.

-Is the Sainte Maria child similar to the actual one?

I think I haven’t changed at all. I’d like to believe that I haven’t lost that sense of lightness and maybe some mischief, I’d still prefer to eat cake for lunch instead of regular food.

-In your paintings you show the simplicity and beauty of the objects. Is that your personal look at the things in your everyday life? Why have you chosen painting over other mediums?

Yes, you are absolutely right. I think less is better. That is why I like simple things. The style of my work was influenced by art and graphic design. Typography, Bauhaus, naive art, children drawings, graphic design, minimalistic abstract art, simple forms, Asian traditional art and Scandinavian design – all these things are inspiring me. I like gouache the most for its texture and properties as a medium.

-Your illustration of Saioa´s dream looks like a self-portrait where the yellow chickens are imprecise figures around you. How do you relate to this dream?

Hm, I don’t recognize that is the self-portrait. I paint women without age and they sometimes look like me because I like this style and this is my perception of beauty.

I purposely refused to depict realistic chickens because it’s a dream. And in the dream we never know what awaits us and what will turn into the little yellow chickens. I leave the door open for reflections.

-Please tell a recent dream of your own.

Recently I dreamed that my friend and I were traveling. Everything around us was very beautiful: mountains, green hills and lawns full of flowers, rivers and lakes with visible white ships. A feeling of peace and absolute happiness came over me at that moment. I enjoyed the scenery and It was all so natural and not at all like a dream. And at that moment my phone rang and my friend told me that they were stuck somewhere, they couldn’t get out. I was so scared, and the feeling of fear consumed me completely. The realization that he would die there was terrible. And I woke up. I don’t usually have nightmares, but this time something went wrong. I’m glad it was just a dream.

Thank you.


-¿Qué recuerdos entrañables tienes de la infancia? Creo que no hay un evento memorable en particular. Tuve una infancia despreocupada y muy feliz, y los recuerdos más bellos son inconexos y aleatorios, como cocinar tortitas y tartas con mi abuela, celebrar el año nuevo y los cumpleaños, los paseos estivales cuando los rayos de sol juegan con la sombra, el aroma de casa, el crujido de la nieve bajo mis pies…

-¿Cómo fue tu conexión con el arte cuando niña? ¿Influyeron tus padres? Siempre he estado rodeada de arte. Cuando era pequeña mi papá solía pintar y, aunque no era un artista profesional, soñaba con eso. En mi casa siempre hubo pinceles, pinturas, iconos ortodoxos rusos, libros de pintura clásica. Mi familia siempre apoyó mis dibujos sin importar si dibujaba en un libro para colorear o en el papel tapiz de la sala.

Saioa, 11 años

-¿Eres parecida a la Sainte Maria niña? Creo que no he cambiado en absoluto. Quiero creer que no he perdido el sentido de ligereza y que sigo siendo algo traviesa. Sin duda sigo prefiriendo comer pastel antes que comida regular.

-En tus pinturas muestras la simplicidad y belleza de los objetos. ¿Es así como ves a los objetos en tu día a día? ¿Por qué has elegido la pintura? Muy cierto. Creo que menos es más. Por eso me gustan las cosas simples. Mi estilo está influido por el arte y el diseño gráfico. La tipografía, el Bauhaus, el arte naif, los dibujos infantiles, el diseño gráfico, el minimalismo abstracto, las formas simples, el arte tradicional asiático, el diseño escandinavo – todas esas cosas me inspiran. Me gusta pintar con gouache por la textura y por sus propiedades.

-Tu ilustración del sueño de Saioa parece un autorretrato donde los pollitos amarillos se disuelven en la atmósfera… Hm, no se trata de un autorretrato. Pinto mujeres sin edad que veces se parecen a mí porque me gusta ese estilo y ésa es mi percepción de la belleza. Opté por no representar de modo realista a los pollitos porque se trata de un sueño, y no sabemos lo que nos espera en un sueño ni si los pollitos amarillos son realmente pollitos amarillos. Dejo la puerta abierta a reflexiones.

-Cuéntame un sueño reciente. Recientemente soñé que un amigo y yo estábamos de viaje. Todo alrededor era hermoso: las montañas, las colinas verdes y los prados llenos de flores, los ríos y lagos con barcos blancos. Sentía paz y felicidad absoluta. Estaba disfrutando del paisaje y era todo tan natural que no parecía un sueño. En ese momento sonó mi teléfono y mi amigo me dijo que estaban atrapados en algún lugar y no podían salir. Me asusté tanto que el miedo me consumía completamente. La noción de que él iba a morir era terrible.Y desperté. Normalmente no tengo pesadillas pero esta vez algo falló. Me alegra que sólo haya sido un sueño.

¡Gracias!

Arina Shabanova

diciembre 11, 2019

© Arina Shabanova, 2019

8/Nov/2019

-Hi Arina! What is your relation with the mirrows?
Hi there! Recently I’ve read the theory, that all mirrors absorb all the stories that happened in front of them. That made me think that buying an old mirror with history is a bad idea, you never know what happened there:) Now I’m trying to smile at my reflection and do crazy dance moves to fix only good vibes at my home mirrors.

-What do you like about Iker´s dream? What are you highlighting in your illustration?
I really liked that this is a very simple and positive dream. There are no supernatural plots or magical events, but there is clearly a hint of a happy mood of the mind. I think Iker is pretty both outside and inside! I made his dream as a center of the whole composition and added my own fantasy surroundings to highlight that this story didn´t happen in reality.

Iker, 9 years old

-How is your self-image in your dreams? I mean, have you dreamed yourself in the body of another person, or being an animal?
It can be different from time to time. But I remember one dream, when I left my body lying on the floor, all world had stopped, I was walking and travelling to other countries, but there was no movement and life at all. After a long travel I came back to my body as a spirit, and softly lying back to this shell. Then I woke up, and it felt like it wasn’t a dream at all.

-Is the actual Arina similar to the Arina kid? Do you perform any activity that keeps you connected with your childhood?
I believe that a part of me is still a kid. It’s because of my way of living and thinking, my work brings to it a lot! I think crazy dances with closest friends can bring me back to this childish feeling of freedom. Probably that activity can bring anyone back to the roots:)

-Do you remember a dream from your childhood?
I remember one scary dream which repeated several times, it’s very abstract and more about feelings I had. In a red atmosphere I saw a small children house, and then some kind of iron pipe bended, accompanied with a horrible sound similar to scream. That’s very weird indeed.

-Please tell a recent dream of your own.
Today I dreamed that I went camping with friends in the wild forest. We walked long enough until we reached the russian bathhouse! Around it grew crystals that could be taken. At the end, one women gave a birth right inside the bathhouse and all of us went to swim in cold the river. Felt weird describing it! What a crazy stuff happens in my head.


-¡Hola Arina! ¿Cómo te llevas con los espejos?
¡Hola! Hace poco leí que los espejos absorben las historias que ocurrieron delante de ellos. Visto así, no es buena idea comprar espejos viejos, nunca sabes lo que hay dentro 🙂 Frente a los espejos de casa sonrío y bailo juguetonamente para llenarlos de buenas vibras.

-¿Qué cosa te gusta del sueño de Iker? ¿Qué cuenta tu dibujo?
Me gusta mucho que sea un sueño simple y positivo, donde no hay historias sobrenaturales ni mágicas pero sí una clara alusión al optimismo. Creo que Iker es bello por fuera y por dentro. Dibujé su sueño como centro de la composición y en la atmósfera añadí pinceladas de mi propia fantasía para indicar que se trata de un sueño.

-¿Cómo te sueñas?
Cada vez varía. Recuerdo un sueño donde dejé mi cuerpo acostado en el suelo, el mundo se detuvo y yo estuve caminando y viajando a otros países, pero no había vida ni movimiento. Después de un largo viaje, mi espíritu regresó suavemente a su caparazón. Luego desperté y sentí que fue real.

-¿Te pareces a la niña que fuiste? ¿Qué actividad te reconecta con tu infancia?
En parte sigo siendo niña. Por mi forma de vivir y pensar, ¡y gracias a mi trabajo! Creo que los bailes locos con mis amigos cercanos me devuelven la sensación de libertad infantil. Probablemente el baile consigue que cualquiera reconecte con sus raíces 🙂

-¿Recuerdas alguno de los sueños que tuviste de niña?
Recuerdo uno de miedo que se repetía mucho. Es muy abstracto y emocional. En una atmósfera roja veía una pequeña casa para niños, luego un tubo de fierro se doblaba, acompañado de un sonido espantoso parecido a un grito. Muy extraño.

-Cuéntame un sueño reciente.
Hoy soñé que acampaba en el bosque silvestre junto con mis amigos. Caminamos mucho hasta encontrar un baño ruso. Alrededor crecían cristales que podías llevar. Al final una mujer dio a luz dentro del baño ruso y nosotros nos metimos a nadar al río helado. Es raro contarlo. ¡Qué locuras hay en mi cabeza!